Cada decisión de clasificación, cada evaluación de frente, cada juicio de calidad que has tomado en 30 años: ese conocimiento vive en tu cabeza. Cuando te retires, se va contigo.
Noria lo captura. Cada escaneo, cada clasificación, cada decisión de asignación queda registrada. Tu sucesor hereda no solo la cantera, sino la inteligencia que hay detrás.
No se trata de reemplazarte. Se trata de preservar lo que has construido.
